Crece el riesgo de pobreza en Cataluña

Crece el riesgo de pobreza en Cataluña

Los últimos datos sobre las condiciones de vida en Cataluña confirman un repunte preocupante del riesgo de pobreza y exclusión social. Según la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) publicada por el IDESCAT, el porcentaje de población en riesgo de pobreza o exclusión social (indicador AROPE) se sitúa en el 24,8%, con un incremento importante respecto al año anterior y un cambio de tendencia tras varios años de descenso. 

Este indicador mide los bajos ingresos y laprivación material y social severa. Al mismo tiempo, señala la situación de los hogares con baja intensidad de trabajo. Los datos apuntan a que una parte importante de la población tiene dificultades para cubrir necesidades básicas como la alimentación.

1. La pobreza infantil: la señal más preocupante

El dato más preocupante es el que afecta a los menores de 16 años: el riesgo de pobreza o exclusión social alcanza el 36,1%. Es decir, más de uno de cada tres niños, niñas y adolescentes vive en una situación marcada por la precariedad.

Este incremento pone de manifiesto que, a pesar de la mejora de algunos indicadores económicos, el impacto del coste de la vida, la vivienda y la inestabilidad laboral continúa siendo importante en las familias con hijos e hijas a cargo.

La falta de acceso regular a una buena alimentación en edades tempranas puede tener consecuencias irreversibles. Entre ellas: problemas de crecimiento, peor respuesta inmunitaria y mayor riesgo de padecer enfermedades. Además, una alimentación inadecuada también influye en el rendimiento escolar: los niños y niñas que no comen bien tienen más dificultades para concentrarse y aprender.

2. Desigualdades estructurales  

A largo plazo, estas situaciones pueden consolidar un círculo de desigualdad difícil de romper. La pobreza infantil de hoy puede convertirse en exclusión social mañana. Este factor limita las condiciones básicas para desarrollarse con igualdad de oportunidades. Por eso, garantizar una alimentación digna durante la infancia no es solo una respuesta asistencial, sino una inversión esencial en cohesión social y futuro.

Los datos también muestran diferencias muy marcadas según el tipo de hogar, la situación laboral y otros factores sociales. En muchos casos, la pobreza no es una realidad puntual. Es una situación cronificada que se agrava cuando hay niños y niñas, personas mayores o dependencia económica dentro de la unidad familiar.

3. El papel del Banc dels Aliments 

Por eso, estas cifras no son solo estadísticas: se traducen en más familias que necesitan apoyo para acceder a una alimentación adecuada. Desde el Banc dels Aliments, constatamos cada día cómo el aumento del riesgo de pobreza tiene un impacto directo en las entidades sociales y en las personas a las que atienden. Ante este escenario, reforzar la red solidaria y garantizar que nadie quede atrás sigue siendo más necesario que nunca.

Fuentes:

INDESCAT https://www.idescat.cat/indicadors/?id=basics&n=10412&lang=es

La Vanguardia https://www.lavanguardia.com/local/catalunya/20260205/11458375/riesgo-pobreza-sube-alcanza-mas-36-menores-16-anos-catalunya.html