Recuperando alimentos
El Banc dels Aliments fue fundado en el año 1987, siendo uno de sus objetivos principales la reducción del desperdicio alimentario. Los alimentos debían provenir de los excedentes generados por la industria agroalimentaria y su destino debía ser distribuirlos, a través de entidades de ayuda social, para hacerlos llegar a personas en situación de precariedad alimentaria.
En este sentido, podemos considerar al Banc dels Aliments como una ONG pionera en la lucha contra el desperdicio en Cataluña. En los últimos años, el BdA ha incrementado de forma sostenida la recuperación de alimentos, situándose actualmente en más de 10 millones de kilos de alimentos anuales, una cantidad que permite considerar al Banc dels Aliments como la ONG que más alimentos recupera de Cataluña.
La recuperación de alimentos tiene dos efectos principales:

El impacto ambiental
En la producción de alimentos, su transformación, su transporte y comercialización se utilizan recursos y energía, lo que representa un impacto ambiental que se mide en toneladas de CO2 equivalentes.
Si los alimentos se desperdician, se malgastan recursos energéticos. Por lo tanto, recuperarlos para la alimentación humana hace que esta energía no se desaproveche y representa un ahorro de impacto ambiental y, por consiguiente, una medida para luchar contra el cambio climático.
Por cada 1 tonelada de alimento producida, se emiten
1,93 toneladas de CO2
Por tonelada de alimento producida se habrán emitido entre 1,93 y 2,54 toneladas de CO2 equivalente, en función de los datos disponibles de diversas fuentes (FAO, UE, Generalitat de Catalunya), por lo que si estos alimentos se desperdician estaríamos produciendo un impacto ambiental inútil; además, se habrían emitido gases de efecto invernadero durante la destrucción de dichos alimentos.
Este impacto ambiental positivo de la recuperación de alimentos hace que con la recuperación de alimentos no solo se esté trabajando para alcanzar el ODS 12, Producción y consumo responsables, de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, sino que también tiene un efecto sobre el ODS 13, Acción por el clima.
Cómo reducir el desperdicio
Medidas para reducir el desperdicio alimentario
La mejor manera de reducir el desperdicio alimentario es la prevención y para que esta sea eficaz es necesario, a cada nivel (hogares, restauración, minoristas, mayoristas, industrias, producción):
01
Tomar conciencia de la propia responsabilidad
02
Identificar los factores que provocan el desperdicio (compra compulsiva, ofertas…)
03
Decidir medidas a emprender (ir siempre con la lista de la compra hecha)
04
Llevar estas medidas a la práctica (aprovechar las restas de comida, mirar fechas de caducidad…)
Cómo reducir el desperdicio
Medidas para reducir el desperdicio alimentario
Algunos ejemplos:
En los hogares:
En la restauración:
Planificar menús, ajustar el tamaño de las raciones y animar a los comensales a que se lleven lo que no hayan consumido…
En la producción, transformación y comercialización:
El desperdicio se produce por dificultades en las predicciones de la demanda, cambios en las tendencias del mercado, problemas de infraestructuras y logística, problemas en el transporte, en particular en el control de la cadena del frío, criterios estéticos.
Es necesario: Mejorar la planificación a todos los niveles, mejorar infraestructuras y procesos incluidos los de conservación y aumento de la vida útil de los alimentos (frío, transformación), aumentar la comercialización de proximidad y la de otros orígenes de comercio justo…
Diferencia entre consumo preferente y fecha de caducidad:
- Fecha de caducidad:
Se entiende como la fecha que garantiza la seguridad y calidad del alimento; es decir, el periodo durante el cual el producto mantiene intactas sus propiedades organolépticas y de inocuidad alimentaria. Tras superar esta fecha, el alimento no debe destinarse al consumo, puesto que ni su conservación ni sus condiciones de seguridad están aseguradas. - Fecha de consumo preferente:
Indica hasta qué momento el alimento conserva sus características organolépticas en un nivel óptimo. Una vez sobrepasada dicha fecha, el consumo del producto continúa siendo seguro, siempre y cuando se hayan seguido las instrucciones de conservación indicadas y el envase permanezca intacto.
Esto implica que un alimento puede consumirse aun habiendo superado su fecha de consumo preferente. Adaptar esta pauta permitiría evitar una parte muy destacada del desperdicio que se genera.
Jerarquía de gestión de los alimentos desperdiciados
Sin embargo, aunque la prevención aumente y por lo tanto el desperdicio disminuya, siguen quedando alimentos susceptibles de desperdiciarse; a tales efectos, se debe seguir la Jerarquía de gestión de los alimentos desperdiciados.
Las acciones para hacer frente al desperdicio se priorizan según la jerarquía de gestión de los residuos alimentarios. En primer lugar, como hemos dicho, es primordial reducir la cantidad de alimentos descartados, es decir, la prevención.
A continuación, en aquellos casos en los que no se haya podido evitar, se trata de conseguir el mayor aprovechamiento posible de los alimentos.
En este sentido, la Comisión Europea ha elaborado diversas directivas para evitar la generación de residuos, intensificando su reutilización y reciclaje por delante del vertedero y la incineración, favoreciendo así la economía circular:
- En la Directiva 2008/98/CE del Parlamento Europeo y del Consejo se estableció el orden de jerarquías generales para cualquier residuo, incluidos los alimentarios (prevención, preparación para la reutilización, reciclaje, otra valorización, como la energética, y eliminación).
- En la Directiva (UE) 2018/851 del Parlamento Europeo y del Consejo se establece específicamente que los Estados miembros deberán incentivar la recogida de los alimentos no vendidos a lo largo de toda la cadena alimentaria para su redistribución segura, incluyendo entidades sociales. Además, para reducir los residuos alimentarios, señala la directiva, es preciso ofrecer información a los consumidores sobre el significado de las fechas de caducidad y de consumo preferente. En el mes de julio de 2023 se publicó una Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva 2008/98/CE relativa a los residuos, fijando nuevas directrices que deberán aplicar los países miembros.
01
Prevención
Reducción de excedentes, prevención de residuos alimentarios
02
Ús de l’excedent alimentari per consum humà
Uso del excedente alimentario para consumo humano
03
Alimentación de animales
Uso del excedente alimentario para uso animal
04
Usos industriales
Recuperación de elementos y sustancias para usos industriales
05
Tratamiento biológico
Compostaje, digestión anaeróbica06
Tratamiento final
Valorización energética, vertedero
Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas
El Banco de Alimentos apoya la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, aprobada el 25 de septiembre de 2015, donde se marcan los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) –objetivos universales, integradores y ambiciosos–, entre ellos, temas como el hambre, la pobreza y el consumo y la producción sostenibles, que hacen referencia a las tareas propias del Banco de Alimentos.
Es de especial interés el objetivo 12, donde se hace referencia al Consumo y producción responsables:
Para 2030, haber reducido a la mitad el desperdicio per cápita a nivel mundial en lo que respecta al desperdicio en el ámbito de la comercialización y de los consumidores, y también se plantea disminuir las pérdidas a lo largo de toda la cadena (producción, transformación, fabricantes), aunque no especifican en qué porcentaje.

¿Cómo definir el desperdicio alimentario?
¿Cuál es el criterio que utilizamos en el Banco de Alimentos?
Desperdicio de alimentos: Se entiende por desperdicio alimentario todo aquel alimento inicialmente destinado a la alimentación humana que por una u otra razón acaba destinado a otros fines, a pesar de gozar de la salubridad necesaria para la señalada finalidad original.
No se utiliza una definición única de desperdicio alimentario:
- En algunas definiciones solo se considera desperdicio alimentario aquellos alimentos que se pierden en la comercialización y en los hogares, y se llaman pérdidas, si esto tiene lugar en la producción y en la transformación.
- En otras se considera desperdicio las pérdidas desde la producción primaria en los hogares.
- A veces el desperdicio alimentario incluye solo las partes comestibles y a veces también las no comestibles (huesos de fruta, huesos, cáscaras, conchas, pieles…)
¿Por qué es importante la definición?
- Si queremos cumplir con los objetivos de reducción del desperdicio alimentario hay que medirlo de manera precisa y actualizada. Por eso los estudios empiezan siempre definiendo el concepto que utilizan, y por eso la UE está preparando una propuesta metodológica para que todos los estados miembros de la Unión utilicen las mismas definiciones y métodos de medición.
¿Dónde se produce el desperdicio alimentario?
El desperdicio alimentario se produce a lo largo de toda la cadena alimentaria desde la producción hasta los hogares. La importancia de las pérdidas en cada uno de los niveles depende del grado de desarrollo de los países o zonas. Así, en los países en desarrollo, las pérdidas por problemas en la conservación y el transporte de los alimentos son mucho mayores que en los países más desarrollados; en cambio, en estos últimos es a nivel de la comercialización, la restauración y a nivel de los hogares donde se produce más desperdicio.
El desperdicio a nivel de los hogares disminuye muchísimo en los países en desarrollo.
La cuantificación del desperdicio alimentario a lo largo de la cadena alimentaria es un dato difícil de cuantificar y a menudo se encuentran cifras muy contradictorias.
A nivel de España, el informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación muestra ciertos avances y más concienciación, aunque se está lejos de conseguir los resultados marcados:

Ley 1/2025 de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario
Con la entrada en vigor definitiva de la nueva Ley contra el desperdicio alimentario, las empresas pasan a tener unas obligaciones que serán más sencillas de cumplir con la ayuda del Banco de Alimentos.
- Plan de prevención:
Las empresas deben redactar un plan de prevención que identifique los puntos críticos del desperdicio y establezca las medidas para minimizarlos. - Jerarquía de prioridades:
Hay que priorizar la prevención de los residuos alimentarios y, a continuación, destinar el excedente a consumo humano, uso animal, usos industriales, compostaje y, finalmente, a la destrucción. - Donaciones:
Las empresas deberán establecer acuerdos con entidades sociales o bancos de alimentos para la donación de excedentes, asegurando su trazabilidad y seguridad alimentaria.





